25 de marzo de 2015

The King VII Éric Cantona

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No hay duda de que su forma de llevar la solapa de la zamarra era única. 
Especial como su forma de transmitir, protestar, tratar con compañeros, moverse dentro del campo, marcar goles y patear a rivales (incluyendo a aficionados). 
Cantona entró en la leyenda del 7 dentro del Manchester UnitedY es que Old Trafford guarda ese número para jugadores especiales. La mayoría acaban terminando en el corazón de los seguidores, que cuentan las hazañas del polémico jugador francés en el teatro de los sueños. 


The King

El camino del 7 se puede dividir en dos etapas: 

1. Inicios en Francia (1983-1991):

Comenzó a jugar en el Auxerre y de la mano del entrenador Guy Roux se convirtió en una de las novedades del fútbol francés
Cantona ya comenzaba a dejar su estampa. Empezaba a ser un hombre, no solo por su calidad para meter goles, también por su comportamiento. Dejó un ojo morado a su compañero de equipo Bruno Martini y fue sancionado con dos partidos por una durísima entrada al jugador del Nantes Der Zakarian.



El OM le fichó por una cifra récord en aquel tiempo (2,5 M€), pero apenas pudo demostrar su valía debido a su rebeldía. 
Fue cedido a varios equipos (entre los que destacan su temporada en Montpellier y Burdeos) en los que se caracterizaba por su doble cara. La de su incontestable calidad y la de su carácter alienado. 

Lo mismo ocurrió con la selección nacional donde consiguió ser campeón de europa sub-21 pero tuvo problemas con Henri Michel, seleccionador absoluto, que le dejó fuera de la convocatoria al no verle en forma. Cantona le contestó ante las cámaras a su forma: "No volveré a jugar con Francia mientras Michel sea seleccionador. Es un saco de mierda".
Fue sancionado 1 año sin jugar con 'les bleus' y volvió de la mano de Platini.

El 12 de diciembre de 1991 anuncia su retirada tras enterarse de que la federación francesa le sanciona con 2 meses de inhabilitación por dar un balonazo al arbitro y encararse a los aficionados en un partido. 
Jugaba en el Nimes y se sentía frustrado, no le entendían. No sabía todavía que su sitio y su fútbol estaban en Inglaterra.

2. Dejando huella en Inglaterra:

Platini le convence para volver al fútbol y jugar en Inglaterra. Realiza las pruebas con el Sheffield Wednesday. En su primer partido amistoso mete tres goles y convence. El Sheffield no puede pagar al jugador y Cantona se marcha al Leeds, que le ofrece un contrato.
Fue llegar y besar el santo. El Leeds se proclama campeón de liga ese año y Éric contribuye con 3 goles en 15 partidos saliendo desde el banquillo.
Para variar, no tuvo buena relación con el manager del Leeds Howard Wilkinson que vio con buenos ojos una oferta del United en el mercado de invierno de 1992. 



Ferguson vio en él a un diamante en bruto. Lo que jamás se imaginó Sir Alex, es que este jugador no solo iba a cambiar la historia del United, también dejaría implantado su huella en la historia de la liga inglesa. 
En el primer año de vida de la Premier League (la nueva liga inglesa) no pudieron irle mejor las cosas. Los 'red devils' se proclamaron campeones tras 26 años de sequía (1992/93). 
Cantona fue la clave para que el United despegara y se convirtiera en el equipo más importante de Inglaterra. 
El futuro del United pintaba aun mejor con unos jóvenes canteranos que venían apretando fuerte (Scholes, Neville, Beckham). Con 30 años, siendo un Dios del teatro de los sueños, anunció su retirada. Ferguson intento convencerle pero la decisión ya estaba tomada.

Fue la llave de cuatro ligas y dos copas que consiguió el United en las cinco temporadas que el frances estuvo en Manchester.
Para que tengáis una idea de lo que Éric significa para el United, en 2001 fue designado por la afición como el mejor jugador del siglo XX.  

Cantona y alguna de sus frases:

-Cantona no pudo ayudar a Francia en la clasificación para el mundial de 1994. En unas declaraciones explico el fracaso: 
"El equipo era como un corral de gallinas". 



- Sobre su sanción ejemplar de un año tras pegar a un hooligan: 
"Tengo pila de buenos momentos, pero mi favorito es cuando le dí una patada a un hooligan."

- "No juego contra un equipo, juego contra la idea de perder."

- "Nunca me he movido por dinero. Habría jugado gratis. Habría pagado por jugar en Wembley."

- "Deje de jugar al fútbol porque ya había hecho todo lo que tenía que hacer. Necesitaba algo que me ilusionara tanto como lo había hecho con este deporte."

- Sobre el mejor jugador francés de la historia, Platini o Zidane:
"Ninguno de los dos. Soy yo."

- Sobre su jugada preferida
"Un pase magistral que le dí a Irwin"




Después de leer la biografía "Cantona on Cantona" y la película "Looking for Éric", me vi con la obligación de incluirte en mi blog y homenajearte. 
Eres grande Cantona. Au Revoir.