26 de febrero de 2014

Paul Gascoigne calibre 48

0 comentarios
 
Paul Gascoigne nació para llevar a la selección inglesa de fútbol a la consecución de su segundo mundial, y para ser uno de los grandes del balompié. 
Seguramente 'gazza'  lo habrá soñado más de una vez, o a lo mejor no. Es imposible meterse en la piel de un genio en el terreno de juego que sucumbió ante su propia sombra y la bestialidad de no disfrutar de su talento.



"Gazza" fue un jugador con un talento extremo. Su carrera empezó a finales de la década de los ochenta, donde jugó en equipos como Newcastle, Tottenham, Lazio, Glasgow rangers, Middlesbrough o Everton, equipos de segunda linea.

Si ningún club potente le fichó fue debido a su delgada linea de profesionalidad, ya que vivió notables episodios escandalosos de carácter extradeportivo por su adicción al alcohol.



Su mejor época, sin lugar a dudas, fue cuando fichó por el Tottenham tras jugar en el Newcastle.
El Manchester united pujó por él, pero "gazza" aceptó la oferta de los spurs por motivos personales.
¿Qué hubiese sido de él si hubiese fichado por el Manchester de Ferguson?
Nadie lo sabe, ni él mismo, su cabeza era de un calibre 48.

Con la selección llegó a semifinales del mundial 90 y fue semifinalista en la Eurocopa organizada en Inglaterra donde surgió mi primer recuerdo. Este famoso gol se lo mete a Escocia en la fase de grupos y les da la victoria.






Entre tantas anécdotas  que nos ha dejado "gazza" me quedo con tres:

- Una hora después de un partido con Inglaterra se le vio en un pub, con sus amigos, vestido con el uniforme completo.

- En una concentración con el Glasgow Rangers orinó a su compañero de habitación, Richard Gough, porque roncaba mucho y no le dejaba dormir.



- En su etapa en Italia respondió a una pregunta de un periodista con un eructo.
Así era "gazza". Centrocampista top, con calidad, mucha llegada, con pavorosa garra y con un calibre 48 en su cabeza.